Cita

Un libro abierto es un cerebro que habla; Cerrado un amigo que espera; Olvidado, un alma que perdona; Destruido, un corazón que llora
PROVERBIO HINDU

sábado, 2 de julio de 2016

Alicia en el País de las Maravillas: Viaje al héroe interior

Hemos tenido una  nueva reunión de soñadores, en este caso para celebrar el 151 aniversario de la publicación de Alicia en el país de las maravillas.


Este cuento fue escrito para disfrute de los niños y hacerles comprender la necesidad de organizar nuestro interior de un modo que solo los niños logran entender. Como adultos nos hace falta darles vueltas a las cosas y comportarnos como el sombrerero loco y la liebre de marzo saltando de sitio en sitio para conseguir un poco más de té; sin tener muy claro de porque queremos atrapar el té o el tiempo...


Hoy en día, Alicia se hace más un cuento para adultos que para niños, quizá porque estamos dejando que los niños sean niños muy poco tiempo... Los adultos encuentran claves que indagando un poco en ellas, también les da pautas para entender nuestro caótico mundo interior y transformarnos en nuestros propios héroes.

Todo héroe debe emprender un viaje, que le enfrente a si mismo y le ayude a reconocer quien es y hacerle más fuerte, más consciente, más dueño de su propia vida .
Las pruebas a las que debemos enfrentarnos suelen aparecer ante nosotros de modos diversos y diferentes y a veces en los sueños es donde más claramente se ven, aunque sea un juego de espejos que nos confunde.

La reina de corazones es una pasión irrefrenable que quiere conseguir salirse con la suya a toda costa y si no corta cabezas a diestro y siniestro. Tampoco hay que pensar mucho para entender cuantas veces nos dejamos llevar por nuestros propios caprichos sin control ¿verdad?
Alicia está llena de símbolos que nos guían y marcan el camino para poder ser nuestros propios héroes. Carroll quería regalarles esa oportunidad a los niños, para poder ser adultos mejores, a la vez que quería divertir y llenar el mundo de juegos, lógica e imaginación.

¿No sería el mundo un poco mejor si escucharíamos a nuestro gato interior contemplando el caos sin inmutarse y diciéndonos que debemos saber hacia donde queremos ir para no acabar en cualquier lado?

No hay formulas mágicas para ser nuestro propio héroe, para ser Alicia en el Pais de las Maravillas y comprender quienes somos realmente, para enfrentarnos a nuestros miedos y descubrir que solo son cartas de una baraja, lo sé, pero si nos arriesgamos a viajar por el mundo de las maravillas, si nos atrevemos a mirar un poco nuestro interior, a crecer y decrecer y aún así seguir avanzando... a bailar en medio de la lluvia cuando sentimos la necesidad de reír, de ser un poco más consecuentes con nuestro interior, quizás entonces el mundo sea más imaginativo y creativo, quizá no necesitaremos Lewis que se lancen a la aventura de escribir cuentos para guardar a través del tiempo. 

Cuentos que nos hagan preguntas y que nos lleven a mundos maravillosos y locos, quizá no harían falta porque los llevamos con nosotros pero hasta que llegue ese momento, siempre tendremos la oportunidad de volver a visitar el Pais de las Maravillas, el otro lado del espejo, gracias a Alicia y su deseo de mostrar al héroe que todos llevamos dentro, aunque aún este dormido...

Con el deseo de que el verano os de nuevas oportunidades de crecer como seres humanos, se despide.

Gota de Lluvia

domingo, 22 de mayo de 2016

Otra vuelta de tuerca: la ambigüedad reina en la mansión Bly

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, esta vez con un libro de Henry James “Otra vuelta de tuerca”.

En su momento fue un libro que conmociono ya que dio como su propio nombre indica otra vuelta de tuerca a los libros sobre fantasmas por la aparición de niños en el relato y sobretodo por su ambigüedad.
Una ambigüedad que sigue persistiendo hoy en día.

¿Qué quiso decirnos realmente Henry James? ¿Existen los fantasmas o se trata de nuestros fantasmas interiores?
Aunque parece que me voy a unir al carro de la ambigüedad, creo que nos habla de las dos cosas porque de algún modo nuestros fantasmas a veces saltan de nosotros y se convierten en algo tangible y real que puede habitar fuera y acaban existiendo los fantasmas como ente propio.

Realmente nunca sabremos la verdad, quizá sea la grandeza de este libro, una colección de cajitas chinas que van abriendo nuevas cajas y cuando llegamos a la última, la más pequeña y escondida está vacía y nos quedamos sin respuesta, aunque tal vez, a fin de cuentas, la respuesta está a lo largo de todo el viaje.
Para empezar, la historia está contada desde un punto de vista, el de la institutriz, que no posee nombre, con lo cual todo lo que nos cuenta es lo que ella ha visto, experimentado o  lo que quiere que veamos, ya que necesita que la justifiquemos.

Independientemente de que realmente haya visto a aquellos fantasmas que iban tras los niños, parece empeñarse mucho en remarcarnos lo angelicales que son ellos y lo simple y vulgar que se siente ella. 
Su única confidente, la señora Grose parece estar en la historia para darle la razón y teniendo en cuenta que ella cuenta la historia siempre deja la sensación de que no se nos cuenta todo lo que la señora Grose decía realmente.

La ambigüedad es continua en la relación con los niños especialmente con Miles, pero la habilidad de Henry James es que es tan sutil y delicada que no sabemos si es cosa nuestra esa sensación extraña y un poco perversa, nada natural de la relación hacia el o realmente la institutriz oculta ciertos sentimientos hacia el niño.

Cada lector deberá sacar sus propias conclusiones y nunca sabremos que ocurrió realmente en la mansión Bly.



Y quizá sea esa la originalidad del libro, lo que empieza como luz y belleza acaba convirtiéndose en algo oscuro y sombrío, habla de la creación literaria y de la capacidad creativa, de nuestros propios miedos al amor, a perdernos y llegar a destruir a aquello que decimos amar.

Tal vez, al final se trate de no perdernos en cajitas chinas, que vamos ocultando y cerrando con más y más candados en nuestro interior, de ser más sinceros con nuestros temores, atracciones, deseos y confusiones para no llegar a convertirnos en institutrices sin nombres perdidas y atrapadas en laberintos, entre lagos y estancias solitarias donde nadie puede llegar y que juegan a buscar la manera de ser víctimas y verdugos de si mismas.


Deseando que no nos convirtamos en personajes grises atrapados en nuestros propios miedos se despide.

Gota de lluvia

lunes, 2 de mayo de 2016

La tragedia de Ricardo III: La fascinación del mal

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, está vez reflexionando con uno de los grandes genios de la literatura Universal: William Shakespeare.
Hemos elegido “la tragedia de Ricardo III”. 
En ella Shakespeare dibuja uno de sus más despiadados personajes: Ricardo III. 
Primeramente me gustaría dejar claro que el Ricardo histórico poco tiene que ver con el malvado Ricardo de esta tragedia, así que nos centraremos únicamente en el ser creado por la pluma de Shakespeare y que como es habitual en él, no deja de ser un modo catártico de enfrentarnos a nosotros mismos.

Dicho esto estamos ante un personaje que nos fascina a pesar de sus atrocidades y fealdad.
Shakespeare utiliza casi una caricatura del ansia desmesurada del hombre por el poder, ese deseo que todo ser humano lleva dentro de alcanzar algún tipo de poder.

En un principio podría parecernos extraño el atractivo que puede llegar a ejercer en nosotros Ricardo, ya que parece estar tejido de sus propios intereses y en ningún momento se ve rastro de compasión o arrepentimiento ante sus fechorías.

Quizá lo fascinante del personaje es que asume su fealdad, que no tiene reparos en reconocerla y no pretende que se le tenga lastima e incluso asume que va a entrar en el juego de hacer lo necesario para conseguir poder, no es el hecho de conseguir ser rey, se trata más bien de un deseo de entrar en un juego de poder y no le importa la sangre que tenga que derramar para demostrar que no solo puedo jugar sino que puede ganar.
En este juego él decide convertirse en un ser amoral, apagar su conciencia y jugar aunque le cueste su alma.
En otros malvados de Shakespeare, Macbeth por ejemplo, tienen quien les va llevando por es senda, ellos se dejan llevar cierto es, pero parecen tener un motor exterior que les “anima” a entrar. 

Ricardo no, Ricardo asume esa posición es como si ya que fisicamente es feo y tullido y todos le ven como un pobre infeliz decidiría darles una lección demostrando que no le importa convertir su interior en reflejo de su exterior pero con un cierto punto de ironía. Sabe que la caída será enorme y posiblemente acabará con él, pero de algún modo asume las consecuencias de su horrible comportamiento.
Quizá sea esto lo que nos fascine del personaje, sus asesinados le atormentan en los sueños, sabe que tarde o temprano acabarán con él y aún así se empeña y esfuerza en ser manipulador, egoísta, asesino, malvado todo lo posible y más.

¿Shakespeare nos prevenía de nuestra costumbre de empeñarnos en dejarnos guiar por nuestros instintos más bajos a pesar de saber que no va a acabar bien?
Ricardo muere solo y con un pueblo que suspira aliviado de quitarse de encima al monstruo. ¿Le merece la pena a nuestro antihéroe apagar su conciencia solo para demostrar que puede jugar a este juego de poder?

Realmente creo que la genialidad de Shakespeare es presentarnos nuestros más bajos instintos llevados al extremo y dejar las preguntas planteadas, las cartas mostradas... ahora nuestro es el esfuerzo de buscar las respuesta,s de reflexionar sobre esas situaciones que todo humano vive dentro de si, eso si agrandadas y llevadas al extremo.
Pero no solo se trata de Ricardo, cada personaje actúa y se enfrenta a las pasiones de un modo u otro. Curiosamente las que sobreviven, excepto algún que otro caso, a la acción destructora de ese tornado llamado Ricardo son las mujeres.
Muchas de ellas arrastraran sus tristezas pero parecen ser capaces de no entrar totalmente en el juego de sombras al que arrastra a prácticamente todos los personajes masculinos Ricardo.

Me gusta el juego de plantear las preguntas y dejar que reflexionemos  e intentemos desde nuestro interior y nuestras experiencias aplicar lo propuesto por Shakespeare.

Ya que somos actores de nuestra propia aventura atrevámonos a jugar, a actuar y a cambiar el guión de nuestra vida si creemos que ya es hora de dejar de ser víctimas de nosotros mismos.

Con estos deseos se despide 

Gota de lluvia

viernes, 1 de abril de 2016

Jonathan Strange y el Sr Norrell: Esperando el regreso del Rey Cuervo

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, bueno en realidad dos antes de comenzar estas breves lineas pero como la novela que hemos leído era un poco larga hemos utilizado dos reuniones para finalizarla. 

Se trata de “Jonathan Strange y el señor Norrell” novela escrita por Susanna Clarke y que nos adentra en la Inglaterra del S.XIX, pero es una Inglaterra un poco peculiar, en ella durante la Edad Media la magia circulaba libremente, gracias en parte al Rey Cuervo, rey del Norte, personaje misterioso y enigmático que recorre las páginas del libro como un ser omnipresente. 

Durante algún instante he tenido la sensación de que toda la historia es un sueño o una premonición salida de su mente aunque como los sueños nunca sabremos realmente cuanto hay de verdad y cuanto de imaginación...

Es un libro escrito en un lenguaje propio de la época que retrata y que puede recordar a las novelas de Dickens y Austen por el detallado perfil psicológico de los personajes.

Puede resultar, sobretodo a personas no habituadas a cierto lenguaje un poco denso en un principio, yo recomendaría hacer un esfuerzo porque una vez el puzzle empieza a tomar forma se transforma en un delicioso cuadro lleno de matices y personajes fantásticamente descritos psicológicamente.


Se mezclan personajes históricos que le dan profundidad y credibilidad a la perdida de la magia, del mismo modo las notas al pie de página, son como un libro dentro del libro que nos sitúan en una época histórica en la que es fácil acabar esperando con anhelo el regreso de la magia a Inglaterra.

Norrell es un personaje huraño, un poco odioso para el lector pero a la vez acabas comprendiendo sus recelos y por que a veces hace lo que hace. Jonathan en cambio es más impulsivo y quizá se deja guiar más por una suerte de intuición que Norrell empecinado en razonamientos demasiado intelectuales a veces no es capaz de entender. De algún modo dejando de lado sus diferencias ambos se complementan y podrían crear la imagen de un gran mago con prudencia, serenidad pero la audacia suficiente para enfrentarse a los hechos que se van presentando.

Los personajes secundarios (Vinculus, Childermass...) son retratados con gran maestría y aunque con ciertas extravagancias podemos ver las diferentes facetas que como seres humanos conviven en nuestro interior. 

El libro resulta un viaje en busca del regreso de la magia a Inglaterra, con aventuras, advertencias del mal uso e incluso personajes oscuros revestidos de lógica y seguridad de que no están haciendo nada malo sino su función, pero quizá también se trate del regreso de la magia a nuestras vidas no en el sentido de grandes milagros o actuaciones fabulosas sino de la magia que habita en nosotros, la misma que rodea los bosques, los ríos, este planeta y que quizá nos demuestra que el rey cuervo permanece aquí a nuestro lado solo está esperando que sacamos las fuerzas y reclamemos el lugar que nos corresponde en esta vida.


Deseando que la magia de vuestros corazones salga a la luz se despide

Gota de lluvia

lunes, 1 de febrero de 2016

Sócrates: fiel a sí mismo hasta el final

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, esta vez ha sido un poco diferente, ya que hemos tratado la apología de Sócrates escrita por Platón, y hemos intentado descubrir las claves de porque tanto tiempo después las enseñanzas, el ejemplo, valor y dignidad de Sócrates nos siguen atrayendo. 



El juicio realizado a Sócrates causo en su época gran impacto y aún hoy en día nos sigue impresionando. Quizá incluso hoy, tanto tiempo después, no seamos capaces de entender realmente su magnitud. 
La apología tiene varias claves y se puede leer e interpretar en cualquiera de ellas. Desde un punto de vista moral descubrimos la búsqueda de la verdad de Sócrates, su vinculo hacia lo bueno, lo justo y lo verdadero.

Su inmenso amor hacia Atenas y sus ciudadanos le llevo a no traicionar jamás a sus leyes incluso cuando estas le habían condenado debido a la estupidez, la ignorancia y el temor que muchas veces anida en el corazón de los humanos y nos impide ver más allá. 

Su juicio aunque presentado por unos acusadores, escondía como el mismo dice la sombra de los acusadores en la sombra, enemigos que se fue ganando a lo largo de 20 años debido a su búsqueda de la verdad, a su empeño en dar ejemplo y mostrar las faltas, no por malicia o para burlarse sino con la intención de educar, de aprender a ser mejores, pero entonces como ahora, nunca nos gusta a los seres humanos que nos señalen nuestros defectos y nos animen a mejorar, muchas veces por el contrario lo sentimos como un ataque.

Platón nos muestra como Sócrates se defendió a si mismo y permaneció fiel a sus ideales de nobleza e integridad, legándonos con su ejemplo la más bella prueba de que podemos ser mejores de lo que somos, de que podemos esforzarnos y hacer un mundo un poco más bello y más justo persiguiendo la verdad y la bondad.
En el texto percibimos también el homenaje y el amor de Platón a su maestro, a ese hombre tan peculiar que paseo por nuestra historia y nos enseño que hay una sabiduría, que es eterna, que debe ser transmitida y que si tenemos el corazón lo suficiente abierto encontraremos el camino que nos lleve a ella,y nos ayude a ser una versión mejor de nosotros mismos.

Dentro de este juicio hay diferentes personajes (Sócrates, Platon, acusadores, jueces...) de nosotros depende cual elegimos ser o de cual intentamos aprender.



Deseando que en vuestros corazones anide siempre el 
deseo y la lucha por ser cada día un poco mejores, se despide hasta la próxima
Gota de Lluvia 


lunes, 28 de diciembre de 2015

Juan Salvador Gaviota: Aprender a volar

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, esta vez con el libro de “Juan Salvador Gaviota”.

Este pequeño libro de Richard Bach tuvo gran acogida en los años 70 y relata en forma de cuento los anhelos de una gaviota por volar, por alejarse del plan establecido en la bandada de únicamente sobrevivir.
El deseo de Juan de volar, es una metáfora de nuestra propia alma cautiva que sueña, que anhela hacerse oír y ser libre, que aprendamos a vivir realmente y no a sobrevivir.
Nuestra gaviota pasa penurias porque es fiel a si misma y a su anhelo de seguir sus sueños pero también aprende y nos enseña valiosas lecciones durante su viaje.

“Ahora no habría nada que le atara a la fuerza que le impulsaba a aprender, no habría más desafíos ni más fracasos. Y le resultó grato dejar ya de pensar, y volar, en la oscuridad, hacia las luces de la playa.
¡La oscuridad!, exclamó, alarmada, la hueca voz. ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad!
Juan no estaba alerta para escuchar. Es grato, pensó. La Luna y las luces centelleando en el agua, trazando luminosos senderos en la oscuridad, y todo tan pacífico y sereno...
¡ Desciende! ¡ Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! ¡ Si hubieras nacido para volar en la oscuridad, tendrías los ojos del búho! ¡ Tendrías por cerebro cartas de navegación! ¡ Tendrías las alas cortas de un halcón!”

Toda esta vivencia y aprendizaje interior no se lo guarda para si, sino que aprende también la necesidad de compartirlo y así lograr que otros comiencen su viaje.
No resulta fácil ya que siempre hay quien ve lo diferente como una amenaza e intentará atacar y acabar con ello, momento que recuerda enormemente al mito de la caverna de Platón; pero a pesar del riesgo, uno debe arriesgarse y ser capaz de compartir para aquellos que quieran comenzar su camino.

“-Juan, ¿te acuerdas de lo que dijiste hace mucho tiempo acerca de amar lo suficiente a la Bandada como para volver a ella y ayudarla a aprender? 
-Claro. 
-No comprendo cómo te las arreglas para amar a una turba de pájaros que acaba de intentar matarte. 
-Vamos, Pedro, ¡no es eso lo que tú amas! Por cierto que no se debe amar el odio y el mal. Tienes que practicar y llegar a ver a la verdadera gaviota, ver el bien que hay en cada una, y ayudarlas a que lo vean en sí mismas. Eso es lo que quiero decir por amar. Es divertido, cuando le aprendes el truco. Recuerdo, por ejemplo, a cierto orgulloso pájaro, un tal Pedro Pablo Gaviota. Exilado reciente, listo para luchar hasta la muerte contra la Bandada, empezaba ya a construirse su propio y amargo infierno en los Lejanos Acantilados. Sin embargo, aquí lo tenemos ahora, construyendo su propio cielo, y guiando a toda la Bandada en la misma dirección.”

El libro plantea cuestiones tales como si somos conscientes de que es realmente la libertad y la responsabilidad que conlleva, ya que se nos llena la boca hablando de ella y no sabemos que es realmente y como nos hace seres más conscientes y responsables, todo lo contrario a la idea que tenemos de libertad.

También descubrimos como nuestra comodidad e inercia nos hacen estancarnos y no molestarnos en hacernos las preguntas importantes, y por eso la llegada de alguien que nos sacude con estas preguntas nos incomoda.
Al final todo consiste en revisarse a si mismo, para aprender a volar y poder compartir y amar con los demás las cosas que nos ayudan a ser mejores.

Deseando que las ansias de volar aniden en vuestro corazón se despide

Gota de lluvia

viernes, 20 de noviembre de 2015

Martes con Morrie: Una enseñanza que prosigue...

Hemos tenido una nueva reunión de soñadores, esta vez para hablar de “Martes con mi viejo profesor”. 

“¿Has tenido realmente alguna vez un maestro? ¿Un maestro que te viera como algo en bruto pero precioso, como una joya que, con sabiduría, podía pulirse para darle un brillo imponente? Si tienes la suerte suficiente para encontrar el camino que conduce a maestros así, siempre encontrarás el camino para volver a ellos. A veces, sólo está en tu cabeza. A veces está junto a sus lechos.
Mi viejo profesor impartió la última asignatura de su vida dando una clase semanal en su casa, junto a una ventana de su despacho, desde un lugar donde podía contemplar cómo se despojaba de sus hojas rosadas un pequeño hibisco. La clase se impartía los martes. La asignatura era el Sentido de la Vida. Se impartía a partir de la experiencia.
La enseñanza prosigue.”

En este libro el autor, Mitch Albom, nos cuenta como después de 16 años se reencuentra con su profesor que está a punto de morir aquejado por la terrible enfermedad degenerativa ELA. 
En estos encuentros que suceden los martes Morrie, su profesor, le hace reflexionar y plantearse las cosas a su alrededor e incluso su propia vida. Resulta curioso como Morrie es increíblemente vital y aunque limitado por su enfermedad esta viviendo realmente, amando, escuchando, aprendiendo...
Creo que este libro no es solo un homenaje de Mitch a su viejo profesor, sino una profunda reflexión sobre la Vida y que es lo realmente importante. Morrie dice cosas sencillas y tan lógicas que resulta demoledor como las dejamos de lado corriendo tras más cosas materiales y olvidándonos de lo esencial. 

“—Una parte del problema, Mitch, es la prisa que tiene todo el mundo —dijo Morrie—. Las personas no han encontrado sentido en sus vidas, por eso corren constantemente buscándolo. Piensan en el próximo coche, en la próxima casa, en el próximo trabajo. Y después descubren que esas cosas también están vacías, y siguen corriendo.”

Morrie nos da una gran lección de humanidad usando su enfermedad no para compadecerse de si mismo sino para reflexionar y ser un poco mejor. Me imagino la cantidad de malos días que tuvo y las pocas ganas de hablar aquejado de dolores y sin embargo siempre encontró una sonrisa para regalar, un momento para escuchar, para hacerte sentir querido. 
“Mientras podamos amarnos los unos a los otros y recordar el sentimiento de amor que hemos tenido, podemos morirnos sin marcharnos del todo nunca. Todo el amor que has creado sigue allí. Todos los recuerdos siguen allí. Sigues viviendo en los corazones que has conmovido y que has nutrido mientras estabas aquí.”

Entiendo perfectamente lo importante que fue en el autor y como con su experiencia y su libro escrito de manera sencilla y directa intenta que seamos un poco más conscientes de las cosas que nos estamos perdiendo, que despertemos y empezemos a buscar las preguntas que son realmente importantes.

“El cuento es de una olita que va saltando por el mar y lo pasa muy bien. Disfruta del viento y del aire libre, hasta que ve que las demás olas que tiene delante rompen contra la costa.
“Dios mío, esto es terrible —dice la ola—. ¡Mira lo que me va a pasar!”.
Entonces llega otra ola. Ve a la primera ola, que parece afligida, y le dice: “¿Por qué estás tan triste?”.
La primera ola dice: “¿Es que no lo entiendes? ¡Todas vamos a rompernos! ¡Todas las olas vamos a deshacernos! ¿No es terrible?”.
La segunda ola dice: “No, eres tú la que no lo entiende. Tú no eres una ola; formas parte del mar”.
Sonrío. Morrie vuelve a cerrar los ojos.”

Deseando que seamos un poco más humanos y que seamos capaz de amar y compartir más se despide.


Gota de Lluvia